domingo, 30 de junio de 2013

UNA GRAN EXPERIENCIA



Tenía 18 años cuando entré a trabajar a Sanborns Hermanos, S.A. de C.V. Desempeñaba el puesto de cajera-vendedora  en el departamento de Joyería en la sucursal de Centro Insurgentes. 
Ahí conocí las marcas como carré, constanza, emanuel, mossimo, steve madden, vaticano, 1928 y artre.925, entre otras. Cada una tenía un estilo diferente y un metal en especial con el que elaboraba cada una de sus piezas. Debido a las capacitaciones constantes que nos brindaba  la empresa, aprendí mucho sobre la Joyería en general. Llevaba un año  trabajando y debido a la distancia que recorría a diario de mi casa al trabajo, tuve que renunciar y así empezó mi búsqueda de un nuevo empleo.
Un nuevo trabajo y una mejor remuneración eran mis nuevas aspiraciones, aunque yo sabía que solo iba a ser por un tiempo porque mi meta era entrar a la universidad. Los recuerdos y las experiencias habían quedado atrás. Una nueva oportunidad laboral había llegado  a mi vida.
Ahora formaba parte del Grupo Salinas y laboraba en  Banco Azteca, S.A. Institución de Banca Múltiple. Durante una semana me capacitaron y, aunque no se me hizo complicado aprenderme su sistema, estaba nerviosa porque me enfrentaba con algo desconocido. Mi trabajo anterior era totalmente diferente y era otro sistema.
En mi primer día de trabajo me presente a las ocho de la mañana en la sucursal. Cuando entré me presentaron a todos los empleados. Me enseñaron a checar mi hora de entrada con mi huella digital y me dieron mi clave personal para poder ingresar al bunker. El momento de demostrar todo lo aprendido había llegado. Al abrir la sucursal ya nos esperaba una gran fila de gente por atender. Realizaba todo tipo de operaciones financieras y diario me esforzaba por brindar un mejor servicio.
Sin duda alguna, ha sido una gran experiencia y al mismo tiempo una gran responsabilidad manejar tanto dinero. Recuerdo cuando realizaba el primer depósito de 300,000 pesos 00/MN. Estaba muy nerviosa aunque antes ya había manejado dinero: era inevitable. Después de tener miedo o nervios cuando realizaba depósitos mayores,  me gustaba porque me pagaban sobre el monto que depositaba y cubría mi meta.
En este trabajo conocí a grandes compañeros pero sobre todo a grandes amigos que el día de hoy sigo frecuentando. Ha sido una gran experiencia en mi vida, aunque de igual forma tuve que renunciar después de dos años y medio trabajando, para poder entrar a la universidad. Realmente era una nueva oportunidad, un proyecto nuevo de vida por el cual había luchado tanto.




 

domingo, 23 de junio de 2013

Mi gran aventura



Zihuatanejo (agua del cerro amarillo) es una ciudad y puerto mexicano ubicado en el estado de Guerrero. 
Se conoce también como Ixtapa-Zihuatanejo, destino turístico que destaca por combinar la modernidad y el lujo de Ixtapa, con la tranquilidad y tradición de un antiguo y pequeño pueblo pesquero Zihuatanejo. 

El corazón del puerto era el muelle Paseo del Pescador (Ruta de los Pescadores), también llamado El Malecón. Este paseo arbolado, peatonal bordea la playa municipal entre el museo arqueológico y el muelle de pesca.
La aventura comenzó muy temprano. Nos dirigimos a  Playa Manzanillo ubicada entre Playa Larga y La Bahía de Zihuatanejo frente a La Bahía de Potosí. Después de 20 minutos en lancha, llegamos al lugar. El viento soplaba sobre las palmeras y la brisa del mar recorría todo mi cuerpo. Era mágico ver muchos pájaros en peligro de extinción incluyendo pelícanos blancos, pico cucharas rosadas y grandes garzas azules. Sin duda alguna, era increíble apreciar toda la belleza del mar y su alrededor.

Mis padres ya instalados en restaurante La Hija del Capitán donde decidieron comer, tanto por sus frescos mariscos como por su terraza y área de playa con palapas y camastros. 
¡Comer con los pies en la arena! fue lo mejor.

Mis padres pagaron a un instructor que practicaba el snorkel, para que me diera un recorrido y conociera la vida acuática. Estar en el mar fue emocionante, porque yo no sabía nadar y eso me llenaba de miedo y adrenalina a la vez. 

Conocí la vida acuática y eso fue increíble. Fue una experiencia única e inolvidable porque pude tener en mis manos estrellas del mar, caracoles,  erizos, corales y peces de muchos colores. El que más me impresionó fue el pez globo. Por su capacidad de hincharse al tamaño de una pelota si se siente atacado por algún depredador. Sistema de defensa que se completa con el empleo de una sustancia extremadamente venenosa. Me contaban que se estaba estudiando la posibilidad de utilizar el veneno como analgésico en pacientes con cáncer terminal. Experimentaron buenos resultados gracias al medicamento formulado a partir de esta toxina.

Al día siguiente, nos dirigimos a la Playa Las Gatas. Contaba con un arrecife y según leyenda fue construido por el rey tarasco Calzontzín y formaba una barrera contra las olas. Recibió ese nombre por un tipo de tiburón inofensivo que solía encontrarse ahí, pero desafortunadamente ya no los hay. Fue muy emocionante estar con mis papas y conocer la belleza del mar. 
Ha sido una de las mejores experiencias. Sin duda alguna, una gran aventura para mí que jamás olvidaré.


 

domingo, 16 de junio de 2013

¡Simplemente inolvidable!


Fue el verano del 2010. Mis padres, decidieron que  iríamos de vacaciones a guerrero. Estaba muy emocionada, ya que era la primera vez que conocería  Ixtapa-Zihuatanejo. Me contaban mis tíos que ya habían ido, que era un lugar mágico, uno de los destinos turísticos más importantes del país.
Un día antes, mi madre y yo preparamos nuestras maletas. Empacamos todo lo necesario ropa ligera, trajes de baño, bloqueador solar, sandalias, etcétera.
El día llegó y muy temprano nos dirigimos a la Central del Norte. Allí, esperamos 30 minutos para poder abordar el autobús Estrella de Oro, donde viajaríamos mis padres y yo. Al subir al autobús un edecán nos daba la bienvenida y  luego nos llevaba hasta nuestro asiento. Sin duda alguna, el servicio era excelente.
Minutos después por cortesía Estrella de Oro a todos los pasajeros que viajábamos en clase diamante, nos obsequiaban una bolsa. Dentro contenía un ligero desayuno, unos audífonos y una almohada que usaríamos durante el viaje.

El servicio era de lujo. El autobús contaba con 24 asientos tipo cama, pantallas touch individuales, doble sanitario, servicio de cafetería, etcétera.
Después de 13 horas de camino llegamos. Se respiraba una tranquilidad enorme y el cambio de clima se sentía notablemente. El calor era mayor, al que estaba acostumbrada en la Ciudad de México. El viento soplaba sobre las palmeras y la brisa del mar recorría todo mi cuerpo.
Tomamos un taxi que nos llevaría al hotel Barceló, donde ya teníamos previa reservación. Al llegar el portero cargó nuestras maletas y nos dirigió a la recepción del hotel. Después del check in, nos llevó a nuestra habitación y nos entregó una tarjeta que funcionaba como llave. También nos explicó los servicios, los horarios y actividades que podíamos realizar durante nuestra permanencia.
Antes de entregarnos la habitación, realizó un inventarió de todo lo que había en ella como: electrodomésticos, muebles, cuadros, floreros, ventiladores, cobijas, almohadas, toallas, platos, vasos, tazas, cubiertos, etcétera. Que al concluir nuestra estancia tendríamos que devolver en buenas condiciones. 
Después de instalarnos. Cenamos en el restaurant del hotel  y ya cansados por el largo viaje, regresamos a la habitación a dormir. Aunque en realidad yo no tenía sueño. 
Mientras mis padres dormían yo me salí a la terraza. Era increíble ver el paisaje de ese lugar. Sin duda alguna, fue una noche hermosa a la luz de la luna y con un cielo resplandeciente.
Al día siguiente muy temprano nos dirigimos a la playa y la gran aventura comenzó.  



  

domingo, 9 de junio de 2013

¡Adiós, adiós mi amor!



Una mañana gris, de mayo del 2009. Mi novio, llamado Rogelio decidió hacer sus primeras pruebas  para ingresar al Ejercito Militar Mexicano. Yo lo apoyé, Sin pensar que se quedaría en la primera convocatoria. 

Quería verlo cumplir su sueño, aunque eso implicara decirle adiós al amor de mi vida. Tenía que irse a radicar a San Luis potosí, lejos de su familia y peor aún lejos de mí.

El dia de la despedida llegó. Estábamos los dos sentados, como queriendo decir tantas cosas, al mismo tiempo no teníamos que hablar. Ambos sabíamos lo que pasaba, pero nuestras mentes se empeñaban en no razonar.

Ya nuestros corazones lo presentían. Era una despedida, era decirle adiós al hombre del que estaba enamorada. 
¡Adiós, adiós mi amor! , recuerda que te amé  fue todo lo que pensé, más no pude pronunciar palabra alguna; él no dijo nada que pudiera escucharse, pero en sus ojos –donde el ser humano no puede mentir- había desolación y dolor.

Mis ojos estaban bañados en lágrimas y en mis pensamientos recordaba todo lo vivido. Me envolví  en cada recuerdo, disfrutando cada beso. Pensaba en nuestros planes, en todo lo que nos faltaba por vivir, pero ya no había marcha atrás y teníamos que aprender a estar  el uno sin el otro.

Recordaba el día que lo conocí. Yo estaba sentada tomando café y él estaba ahí,  fue un momento mágico. Aunque pareció fortuito, fue planeado por nuestras almas; recordé los besos espontáneos, las noches de fiesta, los viajes juntos, en fin todo lo que vivimos. 

El adiós era difícil y triste a la vez, su mirada estaba perdida, tal vez porque quería cambiar su decisión y no podía. Era su sueño y la oportunidad que siempre había esperado.

De pronto; me abrazo y me dio un beso, sabiendo que era el último, partimos sin querer partir, callamos sin querer callar y como otras veces el me miró a los ojos y me dijo:
-dime… y solo dije gracias, él pregunto:
-porque y yo solo respondí, por todo lo vivido

Entonces: su mirada se desvió de la mía, su alma Lloró, y solo me dijo veté queriéndome decir quédate. Sabía que no iba a ser fácil, después de amarnos tanto y durante cinco años. 
Era la primera vez que nos estábamos alejando y nuestros caminos seguían rumbos distintos. Teníamos que aprender  a saber esperar. 

La vida simplemente así como nos aleja de las personas que amamos también  nos vuelve a colocar en el mismo camino. Cuando  es el momento adecuado y cuando menos lo esperamos. Porque el amor  cuando es verdadero la distancia es solo una palabra que puede separar cuerpos más no corazones.